Primero, queremos pedir disculpas porque llevamos varios meses sin actualizar el blog. empezó el cole y nos olvidamos de él, pero queremos deciros que e¡ahora escribiremos más veces, sobre todo los fines de semana, cuando tenemos más tiempo libre.
Hoy queremos hablaros de una pizza buenísima. Puede que haya pizzas más buenas que esta pero vamos a poner una foto que os va a parecer que está buenísima. Nosotros que la hemos probado podemos decir que es verdad.
¡Ésta es la pizza acabada! ¿A qué tiene buena pinta? Nos la comimos en un santiamén.
Os vamos a contar cómo la hicimos.
Uno de nuestros secretos es que utilizamos tres quesos diferentes:
Mozzarella, que es el que está rallado, más blanco. Cheddar, el rallado más amarillo. Y brie, el que está cortado a tacos. La mozzarella es el queso típico que se suele poner a las pizzas y nosotros lo pusimos en la capa de abajo. El cheddar es un queso inglés, de sabor más fuerte y que lo pusimos para que estuviera más sabrosa. Después, los trozos de brie los pusimos en diferentes partes de la pizzas, porque es un queso más suave.
Antes del queso habíamos puesto un poco de tomate y después añadimos longaniza cortada en trozos, y para finalizar pusimos un poco de orégano, que le da un sabor muy interesante.
Cuando la pizza estaba preparada la pusimos unos minutos en el horno a 220 grados.
Aquí tenéis la pizza antes de meterla en el horno. El resultado final ya lo habéis visto al principio.
¡Excelente!